¿De qué color es la leche materna?
Por Redacción
La tonalidad de la leche es clave al amamantar y cuidar la salud del bebé
De acuerdo con Mercedes Tijerina, coordinadora del Banco de Leche Humana del Hospital Universitario de la UANL, la tonalidad de la leche es clave al amamantar y cuidar la salud del bebé. La leche materna puede presentar distintas tonalidades de manera natural como respuesta a factores como la etapa de la lactancia, la alimentación y la composición del propio alimento.
Así lo informó la coordinadora del Banco de Leche Humana del Hospital Universitario Dr. José Eleuterio González, Mercedes Tijerina Guajardo, quien explicó que tanto al extraer la leche materna como al amamantar directamente del seno es indispensable prestar atención a su coloración.
Mencionó que los tonos considerados saludables van del amarillo al blanco e incluso presentan matices azulados, los cuales varían conforme transcurren los primeros días de vida del bebe.
“Primero está el calostro, una leche que contiene un montón de proteínas e inmunoglobulinas para el bebé que la convierten en un superalimento, y después, cuando se cambia a leche madura, presentará un color blanco. Esta leche es adecuada y cubre todas las necesidades del bebé. Y si durante el proceso de congelación de la leche se observan tonos entre celeste o azul, también es completamente normal, ya que esto se debe a la saponificación de las grasas”, dio a conocer Tijerina Guajardo.
Detalló que es normal que, al descongelarse, la leche materna se separe en fases: la acuosa, proteica y lipídica. Por tanto, recomendó agitarla suavemente mientras se entibia para reintegrar sus componentes.
Además, aconsejó que al calentarse se utilicen temperaturas alrededor de los 40 grados y no sobrepasar temperaturas superiores a los 70 grados, ya que el exceso de calor puede disminuir las propiedades y beneficios de la leche.
Atención a las variaciones de color
Tijerina Guajardo reveló que, cuando el bebé presenta alguna enfermedad, su saliva avisa al cuerpo de la madre sobre la presencia de virus o bacterias. Tras presentarse este escenario, la leche materna puede cambiar de color y volverse más amarilla o espesa por el aumento natural de anticuerpos para combatir la infección del bebé.
“Estos tonos son importantes porque se pueden ir matizando de acuerdo a la salud del niño, de la situación de salud de la madre y del momento de crecimiento del bebé. Es increíble cómo el cuerpo de la madre está preparado para generar las defensas que requiere su hija o hijo a través de la lactancia”, observó.
Asimismo, subrayó que hay colores en la leche materna que no deben pasarse por alto. La especialista advirtió que, si durante la lactancia o la extracción de leche materna, esta presenta una coloración verde, roja, rosa o café, es necesario acudir de inmediato con un profesional de la salud para proteger el bienestar del bebé y la mamá.
“Estos tonos nos hablan de alguna lesión en la glándula mamaria, de infecciones como serratia, pseudomonas, colonizaciones de la leche, las cuales se presentan sobre todo en entornos que están contaminados por bacterias. Estas situaciones deben atenderse para no administrar la leche y que el bebé no presente síntomas gastrointestinales o alguna infección”, sugirió.
El Banco de Leche Humana del HU brinda asesoría e información gratuita sobre una lactancia materna exitosa. En el marco de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, la Facultad de Medicina y Hospital Universitario de la UANL realizarán del 3 al 7 de agosto una serie de actividades para informar y concientizar a la población sobre la importancia de esta alimentación natural en los bebés.













